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Glaucoma: Información para el paciente
By Instituto Nacional del Ojo

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Eye Diseases and Disorders Series - LPR Staff Project

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The following article is provided courtesy of the National Eye Institute. Printed copies of this article, as well as a complete list of free publications offered by the NEI can be found on their NEI Publications Catalog.

This article is for information purposes only. Always consult your doctor for medical advice.


 
Glaucoma
Información para el paciente

Contenido

Definición

Nervio óptico

Daño al nervio óptico causado por el glaucoma

Personas que corren riesgo de tener glaucoma

Síntomas

Detección

Tratamiento

Otros tipos de glaucoma

Investigación científica

Proteja su visión

Para obtener más información

Este folleto ofrece información para ayudar a las personas con glaucoma y a sus familiares a entender mejor la enfermedad. A continuación se describen los síntomas, diagnóstico y tratamiento del glaucoma. Trata principalmente sobre el glaucoma de ángulo abierto, el tipo más común en los Estados Unidos.

Definición

El glaucoma comprende un conjunto de enfermedades que pueden causar daño al nervio óptico y ceguera.

El glaucoma de ángulo abierto, el tipo más común de glaucoma, afecta a alrededor de 3 millones de personas en los Estados Unidos, la mitad de las cuales no saben que lo tienen. Al comienzo, no hay síntomas. Pero con el paso del tiempo, puede robarle su vista. Si recibe tratamiento en la etapa temprana, puede proteger sus ojos contra la pérdida grave de visión y la ceguera.

Nervio óptico

El nervio óptico está formado por un conjunto de más de 1 millón de fibras de tejido nervioso. Se halla conectado al cerebro a través de la retina, que es el tejido sensible a la luz situado en el fondo del ojo. Para tener buena vista, el nervio óptico debe estar sano.

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Daño al nervio óptico causado por el glaucoma

En muchas personas, el aumento de presión dentro del ojo causa glaucoma. En la parte de adelante del ojo existe un espacio que se denomina cámara anterior. Por este espacio entra y sale continuamente un líquido transparente que alimenta los tejidos cercanos.

El líquido sale de la cámara anterior por el ángulo donde se encuentran la córnea y el iris. Cuando el líquido llega a este ángulo, pasa por una red esponjosa similar a la forma de un escurridero y luego sale del ojo.

El glaucoma de ángulo abierto se denomina así porque el ángulo que permite que el líquido salga de la cámara anterior se encuentra abierto. Sin embargo, por motivos que aún se desconocen, el líquido pasa de forma demasiado lenta por la red esponjosa. Al acumularse el líquido, aumenta la presión dentro del ojo. A menos que la presión en la parte anterior del ojo sea controlada, el nervio óptico se daña, lo cual puede causar pérdida de visión.

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Personas que corren riesgo de tener glaucoma

Cualquier persona puede tener glaucoma, pero algunas personas corren un riesgo mayor:

  • Las personas negras mayores de 40 años
  • Todas las personas mayores de 60 años
  • Las personas con antecedentes familiares de glaucoma


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Síntomas

Al comienzo, el glaucoma de ángulo abierto no presenta síntoma alguno. La visión se mantiene normal y no hay dolor. Sin embargo, sin tratamiento, las personas pueden notar que ven con claridad las cosas que tienen delante de ellos, pero no las que se encuentran a los lados o al mirar por el rabillo del ojo.

Si no reciben tratamiento, las personas con glaucoma pueden notar que pierden la visión lateral repentinamente. Tal vez tengan la sensación de que están viendo a través de un túnel. Con el tiempo, la visión frontal que les queda va disminuyendo hasta que desaparece.

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Detección

La mayoría de las personas creen que tienen glaucoma cuando aumenta la presión dentro del ojo. Esto no siempre es cierto. La presión alta las pone en riesgo de tener glaucoma, pero no siempre significa que tienen la enfermedad.

Una persona puede o no tener glaucoma dependiendo del nivel de presión que el nervio óptico pueda soportar sin dañarse. Este nivel es distinto en cada persona.

Aunque la presión normal se halla entre 12-21 mm Hg, una persona puede tener glaucoma aunque la presión se encuentre dentro de estos niveles. Por eso, el examen de los ojos es muy importante.

Para detectar el glaucoma, el oculista realiza las siguientes pruebas:

Examen de agudeza visual: En este examen se usa una tabla optométrica para evaluar cómo ve la persona a diversas distancias.

Examen de campo visual: Este examen mide la visión lateral (periférica). Le sirve al oculista para saber si hay pérdida de visión lateral, una señal de glaucoma.

Dilatación de las pupilas: Este examen le permite al oculista ver mejor el nervio óptico y detectar si existe daño. Para dilatar las pupilas, el oculista le pondrá unas gotas en el ojo que agrandarán la pupila. Después del examen, su vista puede permanecer borrosa por varias horas.

Tonometría: Ésta es una prueba de rutina que mide la presión del líquido dentro del ojo. Existen distintos tipos de tonometrías: un tipo utiliza una luz violeta; otro tipo usa una pequeña descarga de aire.


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Tratamiento

Aunque no se puede curar, el glaucoma puede controlarse mediante tratamiento. Esto significa que el diagnóstico y el tratamiento en una etapa temprana son muy importantes para proteger la visión. La mayoría de los oculistas utilizan medicamentos cuando el glaucoma es recién detectado; sin embargo, algunos resultados de investigación indican que la cirugía con láser es una alternativa segura y eficaz.

Los tratamientos incluyen:

Medicamentos: El tratamiento más común para el glaucoma recién diagnosticado es mediante medicamentos. Vienen en forma de gotas y píldoras. Algunos hacen que el ojo produzca menos líquido. Otros bajan la presión del ojo al mejorar el drenaje del líquido del ojo.

Algunos medicamentos deben tomarse varias veces al día. La mayoría de las personas no tienen problemas. Sin embargo, algunos medicamentos causan dolores de cabeza o tienen efectos secundarios que afectan otras partes del cuerpo. Las gotas pueden causar picazón, quemazón y enrojecimiento del ojo. Pida al oculista que le muestre cómo ponerse las gotas. Además, es importante que avise al oculista sobre cualquier otro medicamento que esté tomando antes de comenzar el tratamiento para el glaucoma.

Hay muchos medicamentos para tratar el glaucoma. Si tiene problemas con algún medicamento, avísele al oculista. Es posible que se pueda cambiar la dosis o usar otro medicamento.

Deberá usar las gotas o píldoras de forma continua mientras le ayuden a controlar la presión del ojo. Esto es muy importante. Dado que el glaucoma no suele mostrar síntomas, algunas personas tal vez piensen que pueden dejar de usar el medicamento o se olvidan de tomarlo.

Cirugía con láser (conocida también como trabeculoplastia con láser): La cirugía con láser facilita la salida del líquido del ojo. Si bien el oculista puede sugerir la cirugía láser en cualquier momento, se suele realizar después de haber probado el tratamiento con medicamentos. En muchos casos, es necesario continuar con los medicamentos para el glaucoma aún después de la cirugía con láser.

La cirugía con láser se puede hacer en un consultorio médico o clínica oftalmológica. Antes de la cirugía, le pondrán unas gotas para adormecer el ojo.

Estará sentado mirando hacia la máquina de láser y el oculista sostendrá un lente especial delante de su ojo. Un rayo de luz de alta intensidad se dirige al lente y se refleja en la malla trabecular del ojo. Es posible que vea destellos de luz verdes o rojos. El láser hace entre 50 y 100 quemaduras igualmente espaciadas. Estas quemaduras agrandan los orificios de filtración en la malla trabecular y ayudan a mejorar el drenaje del líquido del ojo.

El oculista medirá la presión del ojo y le dará unas gotas para que se lleve por si tiene dolor o se le hincha el ojo. Deberá regresar varias veces para controlar la presión del ojo.

Una vez que se haya hecho cirugía en toda la malla trabecular, no le ayudará seguir con la cirugía con láser. Los estudios indican que la cirugía con láser es muy buena para bajar la presión. Pero a veces los efectos van disminuyendo con el tiempo. En más de la mitad de los pacientes, dos años después de la cirugía con láser, la presión vuelve a aumentar.

Cirugía convencional: El propósito de la cirugía es hacer un nuevo orificio para que salga el líquido del ojo. Si bien el oculista puede sugerirla en cualquier momento, este tipo de cirugía se suele realizar cuando la presión no se puede controlar mediante medicamentos o cirugía con láser.

La cirugía se lleva a cabo en una clínica u hospital. Antes de la operación, le darán un medicamento para que se relaje y le pondrán pequeñas inyecciones alrededor del ojo para adormecerlo.

El oculista quitará un trozo pequeño de tejido de la parte blanca del ojo (esclerótica). Esto crea un nuevo canal de filtración para el líquido del ojo. Pero la operación no dejará un orificio abierto en el ojo. La parte blanca del ojo se halla recubierta por el tejido conjuntivo, un tejido delgado y transparente. El líquido pasa por el nuevo orificio (por debajo del tejido conjuntivo) y sale del ojo.

Deberá ponerse gotas en los ojos por varias semanas para evitar que se infecte o inflame. (Las gotas serán distintas a las que le dieron para usar antes de la operación.) También será necesario que visite al oculista con frecuencia. Esto es muy importante, en particular durante las primeras semanas después de la operación.

En algunos pacientes, la operación es entre un 80 y 90 por ciento eficaz para reducir la presión. Sin embargo, si el orificio de por el cual sale el líquido se cierra, tal vez sea necesario volver a operar. La cirugía convencional funciona mejor en los casos en que no ha habido una operación de los ojos anterior (como por ejemplo, una operación de cataratas).

Tenga en cuenta que si bien la operación puede salvar la vista que le queda, no mejorará su visión. Es más, es posible que su visión no sea tan buena como lo era antes de la operación.

Al igual que cualquier otra operación, la cirugía para el glaucoma puede causar efectos secundarios. Estos incluyen: cataratas, problemas en la córnea, inflamación o infección dentro del ojo e inflamación de los vasos sanguíneos que se encuentran detrás del ojo. Sin embargo, si surgen estos problemas, existen tratamientos eficaces para tratarlos.


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Otros tipos de glaucoma

El glaucoma de ángulo abierto es el tipo más común, pero existen otros tipos de esta enfermedad.

Glaucoma de tensión baja o tensión normal. En este tipo de glaucoma, el daño al nervio óptico y la pérdida parcial de la visión lateral se producen de forma inesperada en personas con presión normal en el ojo. Las personas con este tipo de glaucoma tienen las mismas opciones de tratamiento que existen para el glaucoma de ángulo abierto.

Glaucoma de ángulo cerrado. En este caso el líquido que se encuentra delante del ojo no puede llegar al ángulo y salir del ojo porque el ángulo está obstruido por una parte del iris. Las personas con este tipo de glaucoma tienen un aumento de presión repentino dentro del ojo. Los síntomas incluyen dolores agudos, náuseas, enrojecimiento del ojo y visión borrosa. Este es un caso de urgencia médica. El paciente necesita recibir tratamiento de inmediato para ayudar a que el líquido pase. Si no recibe tratamiento, puede causar ceguera en el ojo afectado en uno o dos días. Por lo general, la cirugía con láser realizada sin demora puede eliminar la obstrucción y proteger la visión.

Glaucoma congénito. Algunos niños nacen con defectos en el ángulo del ojo que hacen que la salida del líquido del ojo sea más lenta de lo normal. Los niños con este problema suelen tener síntomas evidentes como por ejemplo ojos opacos, sensibilidad a la luz y lagrimeo excesivo. Por lo general, se recomienda operar dado que se cree que los medicamentos pueden tener efectos desconocidos en los niños y puede ser difícil hacer que los tomen. La cirugía es segura y eficaz. Si se operan sin demora, los niños con este tipo de glaucoma suelen tener excelentes probabilidades de buena visión.

Glaucoma secundario. Este tipo de glaucoma puede surgir como resultado de una complicación de otro problema médico. A veces se encuentra relacionado con la cirugía del ojo o cataratas en etapa avanzada, lesiones del ojo, ciertos tipos de tumores del ojo o inflamación del ojo (uveítis). Un tipo de glaucoma, conocido como glaucoma pigmentario se produce por el depósito de pigmento del iris en la malla trabecular, lo cual hace que el líquido del ojo salga lentamente. Un tipo grave de glaucoma, conocido como glaucoma neovascular, está relacionado con la diabetes. En pocos casos, también es posible que los medicamentos con corticoesteroides (para el tratamiento de inflamaciones del ojo y otras enfermedades) causen glaucoma. El tratamiento para el glaucoma secundario consiste en medicamentos, cirugía con láser o cirugía convencional.

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Investigación científica

El Instituto Nacional del Ojo (NEI) forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) del gobierno federal de los Estados Unidos y está a cargo de la investigación sobre la visión. El NEI financia numerosos estudios de investigación en laboratorios y con pacientes. Los resultados de la investigación ayudarán en el futuro a mejorar las formas de detectar, tratar y prevenir la pérdida de visión en las personas con glaucoma.

Por ejemplo, los investigadores descubrieron recientemente un gen que causa un tipo de glaucoma que se inicia a una edad temprana. Esta es la primera vez que se identifica un gen de este tipo. Este hallazgo permitirá conocer mejor cómo el glaucoma daña al ojo.

El NEI también financia estudios clínicos que brindarán más información acerca de quiénes tienen probabilidades de tener glaucoma, cuándo tratar a las personas con presión alta y qué tratamiento utilizar primero.

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Proteja su visión

Si le recetaron tratamiento para el glaucoma, asegúrese de tomar sus medicamentos todos los días y consultar a su oculista en forma regular.

También puede ayudar a proteger la visión de familiares y amigos que pueden correr alto riesgo de tener glaucoma: las personas negras mayores de 40 años y cualquier persona mayor de 60 años. Pídales que se hagan un examen de los ojos con las pupilas dilatadas cada dos años.

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Para obtener más información

Si desea obtener más información sobre el glaucoma, puede comunicarse con:

American Academy of Ophthalmology
(Academia de Oftalmología de los Estados Unidos)
P.O. Box 7424
San Francisco, CA 94120-7424
(415) 561-8500
http://www.eyenet.org

American Optometric Association
(Asociación Optométrica de los Estados Unidos)
243 Lindbergh Boulevard
St. Louis, MO 63141
(314) 991-4100
AmOptCCC@aol.com
http://www.aoanet.org

The Glaucoma Foundation
(Fundación para el Glaucoma)
116 John Street, Suite 1605
New York, NY 10038
1-800-452-8266
(212) 285-0080
info@glaucoma-foundation.org

Glaucoma Research Foundation
(Fundación para la Investigación sobre el Glaucoma)
200 Pine Street, Suite 200
San Francisco, CA 94104
1-800-826-6693
(415) 986-3162
http://www.glaucoma.org

National Eye Institute
(Instituto Nacional del Ojo)
2020 Vision Place
Bethesda, MD 20892-3655
(301) 496-5248
2020@nei.nih.gov
http://www.nei.nih.gov

Instituto Nacional del Ojo (NEI)
Institutos Nacionales de la Salud (NIH)
Publicación de los NIH No. 99-651S
Septiembre de 2001

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